Por si mañana no me acuerdo.
El cielo en el que sueñan los cautivos.
viernes, 25 de abril de 2014
Desaparecían los fantasmas.
Tras aquellos días pésimos,
llegó y le quitó con un beso la última lágrima que había en su cara.
Cuando estaba con él desaparecían los problemas,
cuando él la abrazaba desaparecían los fantasmas.
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